InicioMundoPetro ganó con un programa transformador pero deberá hacer acuerdos

Petro ganó con un programa transformador pero deberá hacer acuerdos

Gustavo Petro ganó el ballotage con el 50,44%. Fueron 11.281.013 de votos, lo cual representó un crecimiento de 2.753.245 votos respecto a la primera vuelta. Se trata de una diferencia mayor a la esperada por los analistas. La ventaja sobre Rodolfo Hernández fue de 3,13 puntos porcentuales, el equivalente a 700.601 votos.

No hubo denuncias ni sospechas de corrupción ni violencias en las mesas, lo cual para un país como Colombia es una gran noticia. Petro se convirtió en el primer decano de izquierda, acompañado por Francia Márquez, una mujer afro, madre soltera y con trayectoria contra la megaminería y la defensa del ambiente.

Además, resultó el decano electo con mayor cantidad de votos de la historia. Haber superado la barrera de los 11 millones lo convierte en el hombre que llega a la Casa de Nariño con el mayor caudal electoral. El anterior fue Iván Duque, quien le transferirá el mandato el próximo 7 de agosto. En 2018 Duque obtuvo 10.398.689 votos en el balotaje que le ganó precisamente a Petro.

Hay que destacar que en un país adonde la participación electoral es voluntaria, la del pasado domingo resultó la más alta del siglo. Votó más del 58% del padrón electoral. De la primera a la segunda vuelta se sumaron 1.240.063 votantes. Para comparar, en 2018 concurrieron a la segunda vuelta el 0,5% menos de los electores.

Esto significa que los dos candidatos, Gustavo Petro y Rodolfo Hernández, despertaron interés. Algo que debe subrayarse en un país adonde conservadores y liberales gobernaron medio siglo y este año quedaron fuera del balotaje.

La participación aumentó significativamente en los territorios favorables a Petro, quien logró movilizar el voto en los departamentos que le habían sido más favorables en la primera vuelta. Los tres más significativos fueron Nariño (+9), Cauca (+8) y Córdoba (+8).

Hernández absorbió la mayoría del voto de Federico Gutiérrez, seguidor de las políticas de Duque. Se trata de un voto con miedo a las promesas de cambio radical de Petro. Sin embargo, Hernández no logró mover el amperímetro en Antioquia y en los departamentos del Eje Cafetero, bastión de Duque y sobre todo de Álvaro Uribe, el líder de la derecha liberal. Allí los votos fueron de la misma magnitud que en la primera vuelta.

En los Llanos y en el Centro y Oriente del país —los bastiones de Hernández—, el aumento promedio de la participación fue de 2,6%, mucho menos que en los bastiones de Petro.

En las grandes ciudades, Petro tuvo un resultado muy favorable: ganó en 4 de las 5 más grandes del país. En Bogotá sacó el 58,59%. En Medellín, Antioquia, cuna de Uribe, Petro ganó con casi 100 mil votos.

Las legislativas de marzo

El pasado 13 de marzo se renovaron los 188 diputados y los 108 senadores que componen ambas cámaras legislativas. Si bien el Pacto Histórico liderado por Petro fue la fuerza más votada, logró un 17,5% de los escaños en Diputados, en tanto que los conservadores tuvieron el 14,1% y los liberales el 13%. El resto de las bancas se reparten entre seis bloques, algunos de los cuales serán aliados de Petro y otros oscilarán de acuerdo a los proyectos de ley que se trate.

En el Senado las proporciones son más o menos similares.

Es decir, el mapa político de Colombia impone a Petro, quien fue senador doméstico por ocho años, la necesidad de la negociación política, tanto para consolidar aliados como para reñir y eventualmente acordar con liberales y conservadores.

La situación económico-social en Colombia es delicada. No está agobiado por el FMI pero en abril extendió un crédito por casi US$ 10 mil millones. La inflación, como en el resto del mundo, golpea en los sectores más vulnerables.

Petro, con un paso por la guerrilla urbana en su juventud es un experimentado político y es economista de formación. Cuenta con 45 días hasta desembarcar en el Palacio de Nariño y armar un gabinete que le permita avanzar con el programa de profundas transformaciones al tiempo que dialoga con el resto de las fuerzas políticas.

Por cierto, el primer discurso de Petro como decano electo fue de un tono moderado, invitó a Hernández a dialogar y habló de la necesidad de dejar los sectarismos atrás para unir Colombia. También anticipó que el «Gobierno de la Vida» tendrá tres grandes prioridades: la armisticio, la justicia social y la justicia ambiental.

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