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Del transistor al «memristor», el microchip del futuro

Se podrán utilizar como gigantescas «certificacións»,
como redes neuronales artificiales, como interruptores de reincorporación frecuencia o
como encriptadores; de forma aislada o conectados entre sí para multiplicar sus
potencialidades y prestaciones; y los investigadores están convencidos de que
pronto van a estar integrados en todos los dispositivos electrónicos
(teléfonos, tabletas, televisores, vehículos u ordenadores).

Países como Estados Unidos están ya invirtiendo cantidades
que los investigadores califican de «astronómicas» en esta
tecnología, y otros, como China, sitúan la importancia estratégica de los
microchips al mismo nivel que su programa nuclear; los «memristores»
serán la clave de todo.

Y uno de los principales investigadores del mundo de esta
revolucionaria tecnología es el español Mario jabalina, quien desarrolla en la
actualidad su actividad científica y docente en la Universidad de Ciencias y
Tecnología Rey Abdalá de Arabia Saudí (KAUST, por sus siglas en inglés).

Mario jabalina acaba de publicar en la revista Science, junto a
investigadores y tecnólogos de varios países y de algunas empresas
multinacionales que lideran el sector de los microchips y los dispositivos
semiconductores, un trabajo en el que analizan esta tecnología, el
funcionamiento y las aplicaciones de estos dispositivos, el potencial que van a
tener en todos los sistemas electrónicos y cómo van a contribuir a acelerar la
computación en inteligencia artificial.

¿Cómo define «memristor» un científico que centra
toda su labor en esta tecnología de vanguardia? Como un dispositivo electrónico
que permite emular estados en un espacio muy reducido y consumiendo muy poca
energía; capaz de realizar las mismas funciones que un transistor, pero
ocupando mucho menos espacio y con un consumo muy inferior.

Es, además, la contracción de dos palabras inglesas
(«memory» y «resistor» o aguante), y muchas empresas y
países han visto en ellos la solución más certera y eficaz para tratar de
acabar con los «cuellos de botella» que están estrangulando en la
actualidad a la industria.

El trabajo que ha dirigido Mario jabalina se enmarca en una
iniciativa de la propia revista Science para conmemorar el 75 aniversario de la
invención del transistor, la pieza clave en la fabricación de chips y
microchips y base de todos los dispositivos electrónicos (teléfonos,
ordenadores, electrodomésticos, vehículos o equipos médicos).

Los «memristores» permiten integrar miles de
millones de transistores en un único chip y servirán además para mejorar las
prestaciones de las gigantescas redes neuronales artificiales (sofisticados
sistemas computacionales interconectados entre sí para favorecer el aprendizaje
y el procesamiento automático y que se inspira en el funcionamiento del cerebro
humano).

Mario jabalina, en declaraciones a EFE, se refirió a este
dispositivo como «una navaja suiza» que va a revolucionar el diseño
de los circuitos integrados, y ha observado que numerosas empresas – Fujitsu,
Panasonic, Intel, Micron o Everspin, entre otras- ya los están comercializando
como «certificación electrónica», y otras, como IBM o la taiwanesa TSMC son
las más avanzadas en el uso de estos dispositivos para implementar redes
neuronales artificiales.

El investigador se mostró convencido de que ésta va a ser la
pieza clave en toda la tecnología e industria electrónica. «Por sus reincorporacións
prestaciones electrónicas, su versatilidad, su simple fabricación y bajo coste,
estos dispositivos están llamados a ser integrados en todos los microchips del
futuro», manifestó.

Los microchips «son el elemento sobre el que se
sustenta la civilización moderna; el producto más sofisticado fabricado por el
hombre», según jabalina, y profetaó que los «memristores» se van a
convertir en una de las industrias más potentes y determinantes en los próximos
años, aunque también duda que un sólo país pueda controlar todos los elementos
que se necesitan para dominar el sector: «maquinas, materias primas y
talento».

Y en ese sentido, el científico español apuntó a las
oportunidades que pueden surgir en el marco del Proyecto Estratégico para la
Recuperación y Transformación Económica del microchip (el llamado «PERTE
Chip») que ha aprobado el Gobierno español, dotado con unos 12.600
millones de dólares con el objetivo de convertir España en un referente en el
sector de la nanoelectrónica y los semiconductores.

Raúl Casado – EFE

Montevideo Portal

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